A veces a nuestro correo llegan las famosas “cadenas”, por la cual los hackers obtienen direcciones de correos, cuando te llegue pues una cadena de alguien que no conozcas, jamás debes responder a estas.
Otra técnica que utilizan los hackers para ingresar a nuestro correo es que envían a sus posibles víctimas correos, supuestamente postales, que para verlas piden ingresar nuestro usuario y contraseña. Algunas de los métodos más usuales es enviar Postales de Gusanito. Cuando el usuario abre este correo, el atacante, desde otro ordenador, obtendrá la contraseña (algo parecido a los correos que llegan de supuestas entidades bancarias, que solicitan contraseñas).

También a veces llegan correos con archivos adjuntos, de supuestas fotos, pero que en realidad no son más que troyanos u otros programas maliciosos, por lo que no hay que abrir los archivos adjuntos de personas que no conozcamos. Inclusive a veces llegan correos de nuestros contactos, pero con archivos sospechosos. Además, aunque parezca mentira, algunas personas que reciben correos de supuestos proveedores de Internet (quienes alegan que si no se actualiza sus datos serán eliminados), ofrecen sus datos abiertamente, entre ellos, las contraseñas de sus correos de Hotmail. Olvídalo, no caigas en manos de un hacker. Recuerda que eres tú quien debe velar por la seguridad y privacidad de tu cuenta de correo. Evitemos así que alguien pueda hackear nuestro Hotmail.
Para evitar, o al menos, ser mucho menos probable que obtengan nuestras contraseñas de Hotmail, hay algunas recomendaciones, como no responder cadenas de correos, eliminar correos sospechosos, nunca abrir por abrir los archivos adjuntos, a menos que sea de alguien conocido y coordinado previamente, al finalizar de navegar por Internet, borrar el historial y los datos que se ingresan en los formularios, y nunca guardar contraseñas a la vista de todos. Es decir, hay que ser un poco desconfiado y precavido.
También es recomendable tener una contraseña que sea difícil de averiguar, pero fáciles de recordar para el usuario (por ejemplo, un truco es inventar cualquier frase y tratar de recordarla, por ejemplo, “El perro de mi vecina tiene 5 años y le gusta jugar”. Se podrían colocar las iníciales, que serían EPDMVT5AYLGJ “El Perro De Mi Vecina Tiene 5 Años Y Le Gusta Jugar”, la cual es una contraseña mucho más difícil de averiguar que otras. Para aún hacerlo más difícil se pueden combinar mayúsculas, minúsculas, números y símbolos).