Cada vez la forma de comunicarnos resulta más eficiente, práctica y rápida debido al desarrollo de la tecnología aplicada a la comunicación, en este caso hablaremos del correo electrónico, que es un sistema imprescindible para estar en contacto con tus familiares, amigos, compañeros de estudio y trabajo, entre otros.

La función exclusiva del correo electrónico es el intercambio de mensajes entre usuarios conectados a una red electrónica denominada Internet. Es así que la particularidad especial que tiene el correo electrónico o email es que el mensaje puede ser enviado a una o varias personas formándose de esta manera una comunicación en masas. Y por si fuera poco, la utilización de dicho correo brinda al usuario diversas formas de enriquecer su comunicación ya sea con iconos gestuales, imágenes, tamaños, colores y tipos de letra lo cual hace que el envío de mensajes sea más dinámico e interesante, a diferencia de los correos antiguos en donde se tenía que enviar las cartas escritas a mano o a máquina de escribir llevando consigo una foto postal o ilustración simple.
Una persona puede tener uno, dos o más correos creados por si mismo, aunque muchas personas solo tienen un solo correo creado donde puedes guardar, eliminar, y crear nuevas carpetas alternas para almacenar tus fotos, imágenes o archivos en borrador o en otro lugar específico.
Este sistema puede eliminarse o borrarse por sí solo si es que no revisas tus mensajes por más de un mes debido a que tiene una capacidad de almacenamiento limitada, además si es que no abres tu cuenta durante todo ese tiempo (treinta días) también tiene la función de desactivarse por falta de uso.