Los siempre útiles y protectores Firewalls, conocidos en español como Cortafuegos o Muro de Fuego, son elementos de hardware o software que se instalan en nuestros ordenadores, y cuya función ha sido diseñada para controlar el acceso a otras redes, servidores, páginas webs, entre otros, ya sea permitiéndolo o negándolo, es decir, es una especie de filtro o sistema de seguridad para evitar el ingreso de extraños, ya sean troyanos, spywares o hackers a nuestra intimidad, a través de Internet.

Esto va de acuerdo a lo que determine el administrador de la red, el cual obedecerá las políticas de la organización en la que se encuentre (empresa, colegio, entre otros). Esto sirve como elemento de seguridad, para evitar que personas extrañas ingresen a información confidencial, y también evitar que los ordenadores que forman parte de la red sean contagiadas por virus y demás amenazas informáticas.
Normalmente los firewalls se instalan en el punto de conexión de la red interna de la organización con la red externa (Internet). Existen 3 tipos de firewalls.
Uno de ellos es el Firewall de capa de red o filtrado de paquetes, los cuales son filtros de paquetes IP (Internet Protocol) de los protocolos TCP/IP (en los que se basa Internet) de transmisión de datos. Mediante esta herramienta de reglas predeterminadas, se puede restringir los IP o puertos entrantes e IP de destino, entre otros. Vale la pena mencionar que estos Firewalls están disponibles no solo para el sistema operativo Windows, sino también para Linux. Es importante saber que mediante estos filtros podemos crear y mantener un historial donde se registran todas las conexiones que hayas establecido, sin duda una excelente manera de asegurar nuestra seguridad informática.