Los formatos que hasta el momento ha podido desarrollar el revolucionario MPEG, incluyen el clásico MPEG-1 –usado como norma para el CD de vídeo (VCD) y que también incluye al MP3-, también está el MPEG-2 -norma para señal de televisión digital vía satélite, por cable y también DVD’s, con una mejor del 20% en cuanto al MPEG 1-.

Por su parte el MPEG-3 – sirve exclusivamente para la Alta definición-, mientras que el MPEG-4 -soporta audio/video, contenidos 3D, codificación de baja velocidad binaria y gestión de derechos digitales-. Pero eso no es todo. MPEG ha lanzado también su versión MPEG-7 -sistema formal para la descripción de contenido multimedia- y por último al más potente de todos, el MPEG-21, que será una norma futura como un “marco multimedia”.
Es importante saber que el sistema compacto y flexible del MPEG utiliza ciertos códecs para poder comprimir los datos, en donde la calidad de pérdida es casi imperceptible para el oído y ojo humano.
En Internet podemos conseguir una serie de herramientas que nos permiten convertir ciertos formatos de video al MPEG. Es muy común encontrar programas que ofrecen convertir DVDs, formatos AVI y VCD a formato MPEG. Solo basta con ingresar a nuestro buscador favorito e insertar en la barra de búsqueda “convertir a MPEG”. Seguramente hallarás infinidad de páginas desde donde puedes descargar gratuitamente dichos programas. Entre los más destacados tenemos al Easy AVI/VCD/DVD/MPEG Converter, al Total Video Converter, al Movavi Video Converter, al Any Video Converter, al ImTOO 3GP Video Converter, y al TMPGEnc DVD Autor por mencionar a algunos.
Uno de los programas que tiene mejor compatibilidad con el MPEG es QuickTime, programa de video de Apple. Este programa que tiene 100% compatibilidad con el MPEG 2, nos permite importar y reproducir contenidos en este formato. Otros reproductores que valen la pena mencionar son el PocketTV, el DivX Player, el Windows Media Player, el Elecard MPEG Player, y el Nero, por mencionar algunos.
Cuando la cinta magnética del VHS reinaba en los hogares de todo el mundo, todos esperaban a que surga un nuevo formato de audio y vídeo que permita ver las imágenes con mayor calidad y en un formato más reducido. Para finales de la década de los 80′s se estudiaba un proyecto para convertir en realidad en anhelo de muchos, pero no para todos. Las compañías discográficas y compañías distribuidoras de películas en VHS no veían con buenos ojos el proyecto, por lo que este tuvo que surgir sin la ayuda de la industria.

Si bien en la actualidad todos los formatos de video y audio del MPEG han logrado una mayor difusión de música y películas, las regalías no van a los bolsillos de quienes lo producen. La ventaja/desventaja del MPEG es su fácil y rápido copiado, con lo que la piratería se ha vuelto un negocio lucrativo sobre todo en países donde no existen políticas dirigidas a acabar con este problema.
En lo referente a la música, los artistas han encontrado formas de adecuarse. Tal es el caso de Radiohead, cuyo último álbum de nombre “In Rainbows”, que fue colgado completo por la misma banda para descargarlo libremente.
El usuario pone el precio de cada canción de acuerdo a su gusto, bolsillo o avaricia. El cine no ha encontrado alternativas por el momento y se ha encargado de promover campañas contra la piratería.
Ahora retrocedamos un par de décadas para conocer como fue que nació el MPEG. Teniendo como antecedente y fuente de inspiración al JPEG, Leonardo Chiariglione -antiguo miembro del desaparecido Comité Consultivo Internacional de Radiocomunicaciones- propuso la creación de un sucesor para la estandarización de la codificación digital de imágenes en movimiento. El grupo que desarrolló el formato fue el “Moving Picture Experts Group” es decir, el Grupo de Expertos de Imágenes en Movimiento, y de sus siglas surgió el nombre del popular formato. La primera reunión que sostuvo este grupo se produjo en el año 1988 en la ciudad canadiense de Ottawa y desde aquella fecha hasta la actualidad se han incluido más de 350 miembros.