Cada vez con más frecuencia veo como en muchos sitios no leen los comentarios que se dejan, o éso o sí que los leen pero al parecer no los contestan.
Ya os hablé sobre los comentarios y su importancia en el posicionamiento y ofrecí unos consejos para posicionar mediante el control de los mismos. Si posicionar no te interesa estos artículos te dirán poco, pero aunque no tengas interés en el SEO los principios mencionados en ellos siguen teniendo la misma validez.
¿Por qué os cuento ésto?. Ya dije que Google valora cada página de vuestro blog como un todo en el que se incluyen los comentarios, eso quieres decir que si te llenan de spam los comentarios Google te penalizará. Con la llegada de los filtros antispam esta preocupación ha bajado considerablemente. Filtros como Akismet permiten que el blogger pueda olvidarse de esta problema y tener una preocupación menos. Pero ésto, que es realmente bueno, puede derivar en una falta total de atención por los comentarios. Si el tiempo te agobia, tienes varios blogs, etc, quizás solo tengas el tiempo justo para publicar y te olvides de los comentarios totalmente, pasando de leerlos o leyéndolos solo a final de cada semana (por ejemplo).
¿Cual es el problema de todo ésto?. El problema es que si tienes un problema (valga la redundancia) en tu página y alguien se da cuenta y te deja un comentario alertándote, no te enteraras del problema si no lees los comentarios. La cosa se complica aun más cuando la única forma de contactar con el autor de la página es a través de un formulario de contacto, ya que lo más probable es que no sea leído por el blogger hasta que lea los comentarios, es decir, tarde o nunca.
Hace cinco días (el 26-01-08) Andrea Duran publicaba una entrada llamada “Caí en el Sandox:Google no me quiere!!”. Lo primero que pensé al leer el titular fue “¿Sandox?, ¿SEO o errata?, ¿?” después observé que la escribía correctamente “Sandbox” en su artículo pero no conocía bien su significado. Ella atribuía la bajada drástica de visitas que estaba sufriendo a la caída en la temida caja de arena (sand box) pero en realidad el efecto Sandbox solo lo sufren los sitios con dominios nuevos o que cambian frecuentemente de titular (ver Sandbox Effect, en la Wikipedia en inglés).
No parecía que el blog de Andrea se encontrase en ninguna de estas dos situaciones por lo que el problema debía ser otro. Fue Pablo de Kabytes.com quien se dio cuenta de que el blog de Andrea había sido hackeado aprovechando una vulnerabilidad de la versión de WordPress que tenía instalada (en concreto WordPress 2.1.3). El pie de página del blog (footer.php) estaba inundado de spam. Había (y hay actualmente) 80 enlaces a sitios que venden valium, viagras, etc.
Ahora mismo en el artículo indicado puede leerse:
Andrea leyó los comentarios y se dio cuenta del problema (aunque todavía siguen los enlaces spam) pero ¿Qué hubiese pasado si se tratara de un blog de esos en los que nunca se leen los comentarios?. Está claro el mensaje ¿no?. Ahora a Andrea le toca actualizar su WordPress y esperar a que pase la penalización de Google. Si aún no has actualizado tu CMS, sea el que sea, no tardes en hacerlo y recuerda revisar siempre los comentarios que recibes en tus posts. Saludos avinagrados.
