¿Qué tire la primera piedra quien no haya utilizado alguna vez Wikipedia? Seguramente en ese grupo podrán estar nuestros abuelos y quizás hasta tal vez nuestros padres, pero la verdad es que en la actualidad Wikipedia es utilizada tanto por pequeños que la usan para sus resolver tareas escolares hasta profesionales que realizan alguna investigación. No obstante, hay que tener en cuenta que no toda la información publicada en Wikipedia tiene un 100 por ciento de validez y lo mejor es comparar entre diversas fuentes.

Dejando esto de lado, resulta una importante herramienta de la Internet y que es nutrida día a día, en todos los idiomas por miles de wikipedistas de todo el mundo que la nutren gratuitamente.
La historia de Wikipedia comienza en el año 2000, cuando aún no llevaba este nombre y no se pensaba el impacto que llegaría a tener. Jimbo Walas fue el creador de Nupedia, pretendiendo armar una enciclopedia libre con la colaboración de eruditos en diversos campos de la ciencia. El lento avance del proyecto de Walas, hizo necesario que se creará un wiki -sitio web que puede ser editado por cualquier usuario- y así se integrarán otros artículos en forma paralela a los desarrollados por los expertos.
La web 2.0 hizo conocer su poder de la mano de los wikis y enterró al lento Nupedia para alzar en hombros a Wikipedia. Para el 2003, Nupedia ya había sido abandonada. La primera lengua en la que se publicaron artículos en Wikipedia fue el inglés, seguida unos meses después por el catalán. En el año 2004 consiguió llegar al millón de artículos en 105 idiomas, y en el 2006 fueron más de 100 mil los artículos publicados en español.
A comienzos del siglo pasado, con la publicación de obras como “El Cerebro del Mundo” de H.G. Wells, “Memex” de Vannevar Bush y “Xanadu” de Ted Nelson, surgieron los primeros antecedentes de la Wikipedia. Décadas más tarde el principal impulsor del software libre, Richard Stallman, propuso la creación de una enciclopedia libre y universal. Al poco tiempo surgiría Wikipedia tal y como lo conocemos.
De ser simples espacios de expresión -muchas veces superficiales-, los blogs han evolucionado hasta convertirse en verdaderos espacios de referencia. Los casos son innumerables, y basta decir que continuamente sirven de fuente de noticias para los principales medios masivos de comunicación.

La democratización de la información gracias a Internet ha otorgado mucho poder a los bloggers, que poco a poco y según sus méritos van convirtiéndose en líderes de opinión. Actualmente los dos servicios de mayor presencia en el mundo y que permiten escribir y publicar una bitácora personal son Blogger y WordPress.
El mencionado en primer lugar, fue el principal gestor del fenómeno que hoy en día vivimos. Sin embargo, no siempre llevó aquel nombre y tampoco tuvo los mismo dueños. La historia de Blogger se inicia en el año 1999, cuando aún recibía el nombre de Pyra. Los desarrolladores del servicio que por el momento era pagado en su versión Premium, eran Evan Williams y Meg Hourihan, y nunca se imaginaron el impacto que podría tener el programa en el que trabajaban.
La idea base de Pyra era crear una especie de sistema para proyectos, con gestión de lista y contactos, todo on line, y que además pueda convertir a los ciudadanos en editores. Desde su nacimiento hasta el año 2003, crecieron mucho, lo que llamó la atención a Google. Rápidamente fue comprada y rebautizada como Blogger.
Si algo le faltaba a Pyra para ser un éxito, era precisamente lo que le sobraba a Google: mayores recursos. Así es como Google habilita las funciones de Blogger gratuitamente para el público en general. Dos años después, Google realiza una nueva compra: Picassa, con lo que aumenta las funciones de Blogger permitiendo subir archivos fotográficos al blog. Con el paso de los años se realizaron varias mejoras, sobre todo con el lanzamiento de Blogger Beta el año 2006. Desde aquel momento se pudo etiquetar los temas o post, dándole orden a los blogs. Posteriormente se incluiría la posibilidad de hacer cambios en la plantilla mediante la manipulación del código HTML.
La Internet es sin lugar a dudas el medio más revolucionario desde la aparición de la televisión. Ha sido tanto el impacto y el número de personas que abarca que los demás medios de comunicación masiva como la televisión, la radio y la prensa están perdiendo audiencia. Los medios de comunicación interpersonal como el teléfono móvil también se están viendo afectados.

En un inicio, la Internet era un espacio virtual en donde se consumía información. Poco tiempo después, los usuarios pasivos se dieron cuenta que sería un buen medio para que ellos mismos también produzcan contenidos, convirtiéndose así en activos. Es decir, pasaron de consumidores a productores. La interacción de unos con otros, formando comunidades virtuales a través de medios como las redes sociales, los blogs y los wikis, dieron nacimiento a la web 2.0.
La primera persona que dio a conocer el término de web 2.0 fue Dale Dougherty en el año 2004. Lo hizo durante una conferencia en la que hablaba del renacimiento de la web y nuevas aplicaciones que podrían generar consumo, producción e intercambio de información de manera ágil entre miembros de una determinada comunidad virtual.
Se dice que la web 2.0 posee 7 principios constitutivos. Estos son: la World Wide Web como plataforma de trabajo, el fortalecimiento de la inteligencia colectiva, la gestión de las bases de datos como competencia básica, el fin del ciclo de actualizaciones de versiones del software, los modelos de programación ligera junto a la búsqueda de simplicidad, el software no limitado a un solo dispositivo y las experiencias enriquecedoras de los usuarios.
Los más claros ejemplos del éxito de la web 2.0 son Blogger o WordPress, MySpace o Facebook, YouTube, Wikipedia, Flickr, entre muchos más. Actualmente ya se habla de una evolución de la web 2.0 hacia la web 3.0, la que se caracterizará por convertir a la web en una gran base de datos, incluyendo la llamada web semántica, la inteligencia artificial y una posible evolución al 3D.
YouTube desde su aparición en el año 2005, se ha convertido en el fenómeno más grande de la llamada web 2.0.
El impacto que ha tenido el popular web site de vídeos no solo ha repercutido en la web, sino en la propia sociedad. Tanto así que los políticos lo utilizan como un nexo entre ellos y los ciudadanos. El caso más reciente y tal vez más popular, es el del actual presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama, quien utilizó el portal semanalmente para brindar una serie de discursos. En tan solo tres horas de haber sido colgado, el vídeo consiguió más de 500 mil visitas. Aquello es tan solo una muestra del alcance que YouTube tiene en la actualidad.

Nace de la idea de tres amigos y empleados de Pay-Pal: Chad Hurley, Steve Chen y Jawed Karim. Los dos primeros tuvieron la idea inicial al querer enviar a sus amigos por correo electrónico un vídeo de su fiesta. Lamentablemente era tan largo que fue imposible. Allí surgió la posibilidad de crear una página web en el que todos pudieran compartir sus vídeos.
El primer vídeo subido a YouTube lleva por nombre “Me at the Zoo” y es protagonizado por Jawed Karim, uno de los tres fundadores del portal. En el año 2006, un año después de su fundación, es vendida a Google por 1.650 millones de dólares. La razón fundamental para la venta de YouTube fue el elevado costo de la banda ancha que se necesitaba para alojar los vídeos y la demás infraestructura. El único modo que le quedaba como supervivencia al portal eran los ingresos publicitarios, los mismos que son incluidos por Google en cada uno de los vídeos.
Al margen de la utilidad educativa, científica o de entretenimiento de YouTube, también ha sido utilizado con fines maliciosos. Abundan los vídeos con mensajes racistas, xenofobicos y hasta facistas, difundiendo el odio entre países o razas. Fue tristemente celebre también por alojar el vídeo del discurso del universitario coreano Cho Seung-Hui, previo a la matanza en la Universidad de Virginia Tech.
La web 2.0 ha supuesto un cambio en la concepción del usuario por parte de las empresas. Es el usuario el que da el contenido y forma a la página. Previamente, las empresas se establecían en torno a un producto o servicio y en torno a ello traían usuarios. Esta identificación con un factor monetizable (productos relacionados o proveedores de servicios) sería para mantener una idea coherente en las pautas publicitarias a la hora de monetizar el sitio. Tenías segmentado los usuarios en función de una necesidad monetizable y ofrecías una publicidad de afiliaciones, productos complementarios o una publicidad contextual en torno a estos productos.

La web 2.0 en cambio, aglutina personas en torno a una idea, no necesariamente un producto o servicio, una idea e comunidad. Este cambio implica que la necesidad de las personas no está presente de la misma forma en el desarrollo del site y en la integración con los modelos publicitarios. El factor de que el usuario esté interesado en conocer y compartir con gente como él únicamente, reduce el valor de los espacios publicitarios dentro del site, ya que su participación no se basa en cubrir una necesidad material sino un factor social. La publicidad en las redes sociales ha ido intentando adaptarse a este hecho moviéndose a fórmulas que no estuvieran tan enfocadas en la actividad (CPC, CPL o CPA) para retroceder a pautas de CPM – Coste por mil impresiones) ya que la actividad del usuario no está tan presente.
El usuario sabe lo que busca en las redes sociales y posee un perfil avanzado de uso de Internet. No le interesa la publicidad que se le pueda ofrecer porque muy posiblemente tenga ya lugares específicos para determinadas compras y su motivación en las redes sociales es compartir información o comunidad. Esto implica que los proveedores de los espacios publicitarios, las redes sociales, conscientes de que sus placements carecen de interés para los usuarios intenten moverse a esas fórmulas que para las empresas no tienen tanto valor, tienen menos conversión a compra y son más difícilmente monetizables.
La Web 2.0 no es un modelo de negocio sólido. Hay muchos usuarios pero se monetiza muy mal. Hace falta una evolución de las redes sociales a una orientación a producto. Las empresas han de establecer comunidades en torno a sus productos o servicios, pero con el eje de un valor monetizable de forma que la segmentación en el número de usuarios y el interés común permitan otra vez a los soportes ofrecer publicidad por la actividad (coste por clic, adquisición o registro) y vuelvan los anunciantes a invertir en ellas para permitirles crecer.
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