La buena noticia es que la versión 1.2 de este “emulador” de aplicaciones Windows, soporta una gran cantidad de librerías de Direct 3D (aspecto en el que siempre ha estado muy limitado), por lo que aplicaciones con un marcado carácter gráfico, como juegos o herramientas de diseño, en teoría funcionarán bastante mejor.
Además de esto, se ha pulido la interfaz para adaptarla mejor con el aspecto nativo de Linux, ha mejorado la integración de las aplicaciones de Windows con el escritorio Linux y se ha hecho más eficiente la ejecución de aplicaciones y bibliotecas.