- Gboard permite personalizar a fondo su aspecto con temas, colores y fotos propias, además de ajustar tamaño y distribución de teclas.
- La app ofrece un control muy detallado de sonido, vibración, dictado por voz, modos de una mano y teclado flotante para mayor comodidad.
- Incluye funciones avanzadas como portapapeles propio, traducción integrada, escritura gestual y diccionario personal adaptable al usuario.
- Su soporte para emojis, GIFs, stickers y sugerencias inteligentes convierte al teclado en una herramienta creativa y muy versátil.

Si usas el móvil todo el día, el teclado es una de las partes que más ves, así que tiene lógica querer dejarlo totalmente a tu gusto con temas dinámicos y personalizados en Gboard. Cambiar sólo el fondo ya no es suficiente: hoy puedes ajustar colores, fotos, vibración, sonidos, altura… y hasta cómo se comporta al escribir.
Además, Gboard no es un simple teclado para poner letras en pantalla. Es una navaja suiza: viene con traducción integrada, GIFs, stickers, escritura por voz, búsqueda en Google y un montón de trucos que merece la pena conocer para sacarle todo el jugo. Vamos a verlo con calma y al detalle.
Qué es Gboard y por qué es ideal para crear temas personalizados
Gboard es el teclado oficial de Google para Android e iOS. Llegó en 2016 y desde entonces se ha convertido en uno de los teclados más usados gracias a que integra casi todo lo que puedas necesitar sin salir de la pantalla de escritura.
Desde la propia interfaz tienes acceso a búsqueda de GIFs, stickers, Bitmoji, traducción automática, portapapeles avanzado, escritura por deslizamiento y muchas más funciones, además de un sistema muy potente de predicción de texto y corrección ortográfica.
Una de sus grandes ventajas es la personalización a nivel de apariencia y de comportamiento. No sólo eliges el idioma o la distribución de teclas; también puedes cambiar temas, colores, fondos con fotos, vibración, sonidos, altura del teclado, modo una mano, modo flotante y hasta el estilo de escritura (QWERTY, AZERTY, Dvorak, Colemak, morse…).
Cómo activar y configurar Gboard en tu móvil
Antes de ponernos a diseñar temas dinámicos y personalizados, hace falta tener Gboard instalado y funcionando como teclado principal en tu dispositivo.
En Android, lo primero es descargar la app desde Google Play si aún no la tienes. Después, desde los ajustes del sistema, entra en Sistema > Idiomas y entradas > Teclado virtual > Gboard (el nombre del menú puede variar un poco según la capa de tu móvil). Ahí podrás activarlo como teclado por defecto y acceder a todas sus opciones.
En iPhone, el proceso pasa por instalar Gboard desde la App Store y luego ir a Ajustes > General > Teclado > Teclados > Añadir nuevo teclado y elegir Gboard. Después tendrás que darle los permisos necesarios y seleccionarlo desde la bola del mundo cuando estés escribiendo.
Si ya tenías otro teclado configurado, siempre puedes volver a él más tarde desde el mismo menú de idiomas y teclado (mi teclado no escribe). Y si decides desinstalar Gboard, simplemente dejarás de poder usar sus funciones hasta que lo instales de nuevo.
Acceso rápido a los ajustes y barra de herramientas
Una vez que estás escribiendo con Gboard, no hace falta irte a los ajustes del sistema para cambiar cosas. Desde el propio teclado puedes abrir la configuración y personalizarlo al vuelo.
En la parte superior izquierda verás la famosa G de Google. Si pulsas sobre ella, se despliega la barra de opciones con accesos directos a emojis, GIFs, traducción, portapapeles y demás. Ahí mismo tienes el icono de rueda dentada de Ajustes; si no lo ves, pulsa en los tres puntos para mostrar más opciones.
Esa barra es totalmente personalizable: puedes arrastrar los iconos desde el menú de tres puntos hacia la parte superior para reordenar o sustituir funciones. Si usas mucho la traducción o el portapapeles, por ejemplo, es buena idea colocarlos a mano y quitar lo que no usas casi nunca.
Además, en los ajustes avanzados hay una opción para mostrar u ocultar el icono de la app Gboard en el cajón de aplicaciones de Android. Así decides si prefieres tenerlo oculto y gestionar todo desde el teclado o mantener el icono visible.
Diseñar temas dinámicos y personalizados en Gboard
La parte más vistosa de Gboard está en el menú de Temas. Desde ahí puedes cambiar por completo el aspecto del teclado y crear temas propios que encajen con tu fondo de pantalla, con WhatsApp o con el estilo general de tu móvil.
Para entrar, abre cualquier app de mensajería o notas, despliega Gboard y toca la G de Google. Después, pulsa en Ajustes y entra en la sección Tema. También puedes acceder desde los ajustes del sistema en Teclado virtual > Gboard > Tema.
Dentro verás una colección de colores planos, degradados, fondos con imágenes y temas claros u oscuros. En cada apartado suele haber un botón de “Mostrar más” para que aparezcan diseños adicionales. Al elegir uno, puedes activar o desactivar la opción de remarcar las teclas para que se vea mejor el contorno de cada letra.
La parte divertida llega con el apartado “Mis temas”, que siempre aparece arriba. Ahí se guardan los temas que has usado recientemente y, sobre todo, un recuadro con un símbolo “+” desde el que puedes crear un tema completamente personalizado usando cualquier foto de tu galería. Así puedes poner tu fondo favorito, una imagen minimalista o incluso un patrón de color que combine con el resto de la interfaz.
Al seleccionar una foto puedes ajustar el recorte, la iluminación y la intensidad de la sombra de las teclas. De este modo, el teclado queda lo suficientemente vistoso pero sigue siendo cómodo y legible para escribir sin problemas.
Ajustes de vibración, sonidos y sensación de pulsación
El diseño visual es sólo la mitad de la experiencia. Para que el teclado se note “tuyo” de verdad, es clave adaptar cómo suena y vibra cuando pulsas las teclas.
En los ajustes de Gboard entra en Preferencias y baja hasta el apartado de “Pulsación de teclas”. Ahí puedes activar o desactivar el sonido al pulsar, el volumen de esa pulsación, la respuesta táctil (vibración) y la intensidad de la vibración en cada toque.
Si vienes de otro teclado y lo notas raro, tómate un minuto para calibrar estos parámetros. Subir un poco la intensidad de la vibración o bajar el volumen de los clics puede hacer que el teclado se sienta más natural y menos “plástico”. Sólo hay un detalle importante: si desactivas globalmente la vibración en el sistema, esa configuración se impone y Gboard tampoco vibrará, aunque lo actives en la app.
En esa misma pantalla puedes ajustar el retraso al mantener pulsada una tecla, que es el tiempo que tarda en salir el menú con símbolos alternativos o caracteres especiales. Si lo reduces, los símbolos aparecerán antes y te moverás más rápido por ellos.
Configurar tamaño, fila de números y accesos rápidos a símbolos
Otro pilar de la personalización es decidir cuánto espacio quieres que ocupe el teclado y cómo acceder a números y símbolos sin volverte loco. Gboard te da bastante margen para adaptar la altura y la disposición de las teclas.
Desde Preferencias puedes activar o desactivar la fila de números fija en la parte superior del teclado. Muchos usuarios prefieren tener esa fila siempre visible para no tener que cambiar de modo cada vez que escriben un número, aunque ocupe algo más de pantalla.
Un poco más abajo encontrarás el control de Altura del teclado. Ahí se muestra una barra deslizante con varios niveles (baja, media, alta, etc.) para que marques cuánto quieres que crezca. Si tienes dedos grandes, lo normal es subir un poco la altura para evitar toques erróneos; si quieres ver más contenido en pantalla, puedes hacer justo lo contrario.
En esa misma zona de ajustes aparece la opción “Mantener pulsado para ver símbolos”. Si la activas, cada letra tendrá asociado un símbolo en la esquina y al dejar la tecla pulsada un momento podrás insertarlo sin cambiar de vista. Es muy útil si no quieres estar alternando constantemente entre el teclado normal y el de símbolos.
Además, el botón de la esquina inferior izquierda te permite cambiar entre el modo de símbolos y el teclado numérico tipo calculadora. Si entras en el teclado numérico y vuelves, la tecla se quedará preparada para volver directamente a ese modo, algo práctico cuando estás metiendo muchos números seguidos.
Modos especiales: una mano, teclado flotante y estilos de distribución
En móviles grandes escribir con una sola mano puede ser un deporte de riesgo. Para eso Gboard incluye un modo de uso con una mano que reduce el teclado y lo arrima a un lateral de la pantalla.
Para activarlo, mantén pulsada la coma hasta que aparezca un pequeño menú emergente y elige el icono de la mano con el teclado. Verás que se encoge y se pega a un lado; desde los iconos que aparecen puedes cambiarlo de lado, volver al tamaño normal o moverlo libremente.
Si necesitas algo aún más flexible, prueba el modo flotante. Desde el menú de los tres puntos en la barra de herramientas, toca en “Flotante” y el teclado se convertirá en una ventana que puedes arrastrar por la pantalla. Resulta útil cuando el teclado bloquea justo lo que quieres ver en una app concreta.
En cuanto al estilo de distribución, en Ajustes > Idiomas puedes editar cada idioma que tengas añadido para elegir entre QWERTY, AZERTY, QWERTZ, Dvorak, Colemak o incluso escritura a mano. En inglés de Estados Unidos aparece además la curiosa opción de escribir en código morse, permitiéndote ajustar los tiempos de pausa entre caracteres y palabras, algo muy específico pero que demuestra hasta dónde llega la personalización.
Idiomas, escritura por voz y dictado sin conexión
Gboard brilla especialmente si escribes en más de un idioma. El teclado es capaz de detectar automáticamente el idioma que estás usando y ofrecer sugerencias y correcciones adecuadas sin que tengas que estar cambiando de teclado todo el rato.
En la sección de Idiomas puedes añadir tantos teclados como quieras. Si configuras más de tres, tendrás que ir cambiando los activos desde la tecla del globo terráqueo o manteniendo pulsada la barra espaciadora para elegir. Lo bueno es que, una vez configurados, puedes mezclar idiomas en una misma conversación y Gboard suele acertar bien con el contexto.
En el extremo derecho de la barra de sugerencias verás un icono de micrófono. Es el acceso directo a la escritura por voz. Al pulsarlo, Gboard empezará a escuchar y transcribirá lo que vas diciendo; si quieres que añada signos de puntuación, tendrás que pronunciarlos (“coma”, “punto”, etc.). Al principio cuesta un poco acostumbrarse, pero ahorra mucho tiempo.
Para los momentos sin datos, en Ajustes > Dictado por voz hay un apartado de reconocimiento de voz sin conexión. Desde ahí puedes descargar paquetes de idiomas (ocupan alrededor de 25 MB cada uno) para poder dictar aunque no tengas cobertura. En ese mismo menú está la opción de ocultar o mostrar palabras ofensivas en el dictado, sustituyéndolas o no por asteriscos según prefieras.
Portapapeles, cursores y selección avanzada de texto
Más allá de los temas, una de las funciones que más comodidad aportan en el día a día es el portapapeles integrado de Gboard. Ya no dependes sólo del portapapeles del sistema: el teclado puede recordar los textos copiados durante la última hora.
Para usarlo, despliega Gboard, pulsa la G, ve a los tres puntos y elige la opción Portapapeles. La primera vez tendrás que activarlo manualmente. A partir de ahí, todo lo que copies aparecerá en esa lista temporal para pegarlo cuando quieras, sin perderlo a la mínima que copies otra cosa.
En el mismo menú también tienes el teclado de cursor, una vista especial que facilita moverte por un texto y seleccionar partes concretas para copiar, cortar o corregir. Es bastante más preciso que ir dando toques con el dedo directamente en el párrafo.
Gboard incorpora además varios gestos sobre el teclado para gestionar el texto más rápido. Si deslizas el dedo sobre la barra espaciadora hacia la izquierda o la derecha, mueves el cursor por el texto; si haces un gesto de arrastre manteniendo pulsada la tecla de retroceso, irás seleccionando palabras y se borrarán todas al soltar.
Por último, si seleccionas una palabra o frase y pulsas repetidamente la tecla de mayúsculas, el teclado irá pasando por distintas combinaciones: todo en mayúsculas, todo en minúsculas o sólo las iniciales en mayúscula. Muy cómodo cuando has escrito algo sin respetar las mayúsculas y quieres arreglarlo sin reescribirlo.
Emojis, GIFs, stickers y nuevas funciones creativas
Gboard es también un centro creativo para todo lo que no son letras: emojis, GIFs animados, stickers y hasta GIFs con tu cara. Todo está a un par de toques de distancia desde la barra superior del teclado.
Si pulsas el icono de carita, entrarás en la sección de emojis, GIFs y stickers. El buscador de GIFs funciona con Giphy, así que la colección es enorme. Puedes buscar por palabras clave, ver las categorías predeterminadas o revisar tus GIFs recientes.
Dentro de la pestaña GIF verás un icono de cámara: sirve para crear tus propios GIFs con la cámara frontal, al estilo de las historias de redes sociales. Mantienes pulsado para grabar, haces el gesto que quieras y luego puedes guardarlo para reutilizarlo o enviarlo directamente en las apps que lo soportan.
En stickers, además de paquetes prediseñados, Gboard permite crear “Tus miniaturas”, colecciones de stickers basadas en tu cara. El teclado analiza una foto tuya y genera varios estilos que luego puedes retocar. También es compatible con Bitmoji si instalas la app específica.
Google está probando además, en versiones beta de Gboard, las sugerencias de stickers basados en frases: tras escribir una frase, el teclado propone stickers que incluyen ese mismo texto y algún emoji. En apps compatibles como WhatsApp se envían como stickers; en otras, como imágenes. Es una especie de evolución de Emoji Kitchen pero aplicada a frases en lugar de a combinaciones de emojis.
Trucos para escribir más rápido y adaptar las sugerencias
La gracia de Gboard no es sólo lo que ves, sino cómo te ayuda a escribir más rápido con el paso del tiempo. El teclado va aprendiendo de tu forma de escribir para ajustar las sugerencias y la autocorrección.
La escritura por deslizamiento te permite trazar palabras sin levantar el dedo, pasando por las letras correspondientes. El teclado intenta adivinar qué palabra querías completar y suele acertar bastante. Es especialmente útil si escribes andando o con prisa.
En la barra de sugerencias de arriba aparecen tres propuestas constantemente. Si alguna no te gusta nada, puedes eliminarla arrastrándola hacia arriba hasta la papelera. Puede volver a salir si la usas muchas veces, pero así limpias errores recurrentes o términos que no te interesan.
Las sugerencias también pueden incluir emojis relacionados con lo que escribes (de momento de forma más pulida en inglés), de forma que al escribir “cat” te aparezca un emoji de gato. Además, se pueden mostrar tus emojis más recientes en esa misma barra para tenerlos siempre a mano, activando la opción correspondiente en Preferencias.
Si eres de los que no se aclaran con tantos ajustes automáticos, en Ajustes > Corrección ortográfica puedes afinar la experiencia: activar o desactivar corrección automática, sugerencias de contactos, palabras aprendidas o filtrado de palabras ofensivas. Ahí decides hasta qué punto quieres que el teclado “meta mano” en lo que escribes.
Diccionario personal, accesos a símbolos y pequeños atajos útiles
Gboard incluye un diccionario personal para que el teclado entienda tus palabras inventadas, abreviaturas, nombres poco comunes o expresiones propias. Así se vuelven parte natural de tus sugerencias.
En Ajustes > Diccionario > Diccionario personal puedes elegir el idioma y añadir nuevas entradas. Cada palabra puede tener asociada una abreviatura: por ejemplo, que al escribir “xtk” te sugiera o sustituya por “Xataka”. Es una forma muy potente de automatizar expresiones que utilizas a menudo.
Respecto a los símbolos, si mantienes pulsado el punto verás un pequeño menú con exclamaciones, interrogaciones, paréntesis y otros signos frecuentes. También puedes mantener pulsados algunos números para ver fracciones u otros símbolos matemáticos.
Para las mayúsculas, además de la tecla específica, tienes el truco de doble toque en la tecla de mayúsculas para activar el bloqueo, o una pulsación prolongada si lo prefieres. Y, como comentábamos antes, un doble espacio en la barra espaciadora inserta un punto y seguido automáticamente, lo que agiliza bastante la redacción de frases largas.
Por último, si no quieres que el botón de búsqueda de Google ocupe sitio en la barra, en la sección de Búsqueda de los ajustes puedes ocultar el icono de Buscar o desactivar la búsqueda de contenidos concretos como GIFs, emojis o páginas web. Así dejas el teclado más limpio si no usas esas funciones.
Con todos estos ajustes y trucos, Gboard se transforma de un simple teclado en una herramienta totalmente moldeable: puedes diseñar temas dinámicos y personalizados que encajen con tu estilo visual, pero también ajustar cómo vibra, suena, se comporta y aprende de ti, para escribir más cómodo, más rápido y con mucha más personalidad sin importar la app en la que estés.

