Trucos de software para Mac: guía completa para exprimir macOS

Última actualización: 29 de enero de 2026
Autor: Vinagre
  • Aprende a personalizar Dock, escritorios, ventanas y apariencia de macOS para trabajar más cómodo.
  • Saca partido a Spotlight, Safari, Vista Previa, Notas y Recordatorios para disparar tu productividad.
  • Domina atajos de teclado, capturas de pantalla y gestos Multi‑Touch para moverte por el sistema a toda velocidad.
  • Integra tu Mac con iPhone, iPad y Apple Watch para compartir contenido, contraseñas y tareas sin esfuerzo.

Trucos de software para Mac

Si acabas de aterrizar en macOS o llevas años con tu Mac pero sientes que solo estás rascando la superficie, estás en el sitio adecuado. En este artículo encontrarás un recopilatorio enorme de trucos, ajustes y funciones ocultas para que tu equipo rinda al máximo, sea más cómodo de usar y te haga ganar tiempo todos los días.

Vamos a mezclar atajos de teclado, personalización del sistema, organización de ventanas, gestión de apps, productividad, seguridad y pequeños detalles que marcan la diferencia. La idea es que tengas una guía práctica con montones de trucos para Mac, tanto si vienes de Windows como si ya eres veterano de la manzana.

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Primeros pasos y conceptos básicos que debes dominar

Antes de meternos en trucos avanzados, conviene tener claras algunas bases del sistema. macOS está pensado para ser muy intuitivo, pero hay detalles que, si vienes de Windows (trucos de software para Windows), pueden chocar al principio y conviene que interiorices cómo se comportan las ventanas, las apps y los menús.

En muchos atajos de teclado vas a usar la tecla Comando (⌘) como sustituta de la tecla Control de Windows. Combinarla con otras teclas es la forma más rápida de moverte por el sistema, cerrar ventanas, cambiar entre apps o hacer capturas de pantalla.

Si quieres aprender conceptos básicos, en la barra superior del escritorio, dentro del Finder, tienes el menú Ayuda. Desde ahí puedes abrir secciones como “Cómo se llama en el Mac” para ver equivalencias entre términos de Windows y macOS, y resolver rápidamente dudas del tipo “¿dónde está esto en Mac?”.

Algo que también conviene grabarse es que, en macOS, cerrar la ventana no siempre significa cerrar la aplicación. El botón rojo solo cierra esa ventana concreta; la app sigue activa hasta que pulses ⌘ + Q o selecciones “Salir” en el menú de la aplicación o en el clic derecho del Dock.

Personaliza la apariencia de macOS y tus escritorios

Una de las mejores formas de sentir tu Mac como “tuyo” es ajustar el aspecto del sistema. Desde los Ajustes del Sistema, en el apartado de aspecto y escritorio, puedes cambiar entre modo claro y oscuro y ajustar los colores de acento y resalte para darle tu toque personal a la interfaz.

Además del tema general, macOS permite modificar el tamaño de los iconos, la forma en la que se ven las barras de desplazamiento o si el fondo de pantalla tiñe ligeramente las ventanas. Pequeños cambios que, si pasas muchas horas delante del Mac, se notan mucho en comodidad visual.

En la sección “Fondo de pantalla” de los ajustes puedes escoger entre las imágenes de Apple o cualquier carpeta con tus fotos. También es posible configurar un fondo diferente para cada escritorio o Space, algo muy útil si usas escritorios separados para trabajo, estudios u ocio.

Para completar la personalización visual, entra en el apartado de salvapantallas. Ahí puedes elegir animaciones, decir si quieres que el salvapantallas también sea el fondo de escritorio y decidir en qué escritorios se muestra. Incluso puedes usar tus propias fotografías como base.

macOS incluye la opción de crear varios escritorios virtuales. Accede a Mission Control (por ejemplo, con Mayúsculas + F3 o con gestos de trackpad) y, en la parte superior, verás tus escritorios. Desde ahí puedes añadir nuevos, asignar apps a escritorios concretos y usar fondos distintos en cada uno para tener contextos bien separados.

Dock y gestor de ventanas: organiza tu espacio de trabajo

El Dock es la barra de iconos que ves normalmente en la parte inferior de la pantalla. Desde ahí lanzas aplicaciones y ves cuáles están abiertas. Con un poco de mimo puedes convertirlo en un panel rápido muy limpio y totalmente adaptado a tus hábitos.

Para ordenar el Dock, arrastra los iconos a la posición que te interese. Si haces clic derecho en uno de ellos podrás anclarlo permanentemente, eliminarlo del Dock o hacer que arranque automáticamente al iniciar sesión. Si no quieres que una app se inicie sola, desmarca esa opción y listo.

Pasando el ratón por uno de los separadores del Dock (la barra vertical) verás un cursor especial: mantén pulsado y arrastra para cambiar su tamaño sin tener que ir a ajustes. Además, con clic derecho en una zona vacía del Dock podrás colocarlo a la izquierda, derecha o abajo, activar la ocultación automática y controlar la ampliación al pasar el cursor.

En los Ajustes del Sistema, dentro de “Escritorio y Dock”, tienes aún más opciones de personalización. Desde ahí decides tamaño exacto, animaciones, forma de minimizar ventanas y si quieres que se muestren o no las aplicaciones recientes.

Si te molestan las apps recientes que aparecen a la derecha del Dock, entra en esa misma sección y desactiva “Mostrar las apps recientes y sugeridas en el Dock”. De esta forma solo verás lo que tú decidas tener anclado, sin sorpresas ni iconos que cambian todo el rato.

macOS 15 da un paso más con un gestor de ventanas mejorado. Puedes organizar rápidamente varias apps en mosaico, dividiendo la pantalla en dos, tres o cuatro zonas. Solo tienes que pasar el ratón por el botón de pantalla completa (el verde) y elegir la disposición o arrastrar las ventanas a los huecos sugeridos.

Trackpad, gestos Multi‑Touch y esquinas activas

Si utilizas un MacBook o un trackpad externo, los gestos son clave para ser rápido. En Ajustes del Sistema, apartado “Trackpad”, verás vídeos y descripciones de cada gesto, y podrás activar o desactivar los que más te interesen para adaptarlos a tu forma de trabajar.

Por ejemplo, con dos dedos puedes desplazarte por documentos y páginas web, con pellizcos controlar el zoom, y con tres o cuatro dedos abrir Mission Control, cambiar entre escritorios o mostrar el escritorio. El objetivo es que casi todo lo importante lo hagas sin levantar la mano del trackpad.

Además de los gestos, macOS incluye las llamadas esquinas activas. Desde Escritorio y Dock, en la parte inferior, encontrarás la opción “Esquinas activas”. Cada una de las cuatro esquinas de la pantalla puede lanzar una acción al pasar el cursor: mostrar el escritorio, abrir Launchpad, iniciar el salvapantallas, poner la pantalla en reposo y muchas más.

Configurar estas esquinas es especialmente útil si quieres acceder en un segundo a ciertas funciones sin atajos de teclado. Simplemente eliges qué hace cada esquina y, a partir de ahí, basta con llevar el ratón a esa zona para lanzar la acción, lo que reduce muchos clics a un pequeño gesto.

Spotlight: búsquedas, calculadora y mucho más

Spotlight es el buscador integrado de macOS y uno de los atajos que más vas a usar. Pulsando ⌘ + Espacio se abre una barra de búsqueda en el centro de la pantalla donde puedes escribir el nombre de apps, documentos, contactos, correos, fotos e incluso hacer búsquedas web.

Más allá de buscar archivos, Spotlight funciona como calculadora rápida y conversor de unidades y monedas. Puedes escribir “6*7+3”, “10 km en millas” o “20 euros en dólares” y verás el resultado inmediato sin abrir ninguna aplicación extra.

Si no te convence la posición en la que aparece Spotlight, puedes cambiarla. Abre Spotlight, sitúa el ratón sobre el icono de la lupa y arrástralo a la zona de la pantalla que prefieras. A partir de entonces las búsquedas se abrirán siempre en ese punto, cosa útil si quieres evitar solapar otros elementos.

En Ajustes del Sistema, sección “Siri y Spotlight”, tienes un listado de categorías que el buscador explora. Puedes desactivar las que no te aporten nada (por ejemplo, sugerencias web) y dejar solo las que usas realmente, para que los resultados sean más limpios y relevantes.

Safari a fondo: lector, perfiles, pestañas y webapps

Safari es mucho más que un simple navegador. Con unas cuantas funciones bien usadas puede convertirse en una herramienta muy potente para trabajar, leer y separar tu vida personal de la profesional.

Cuando entras en un artículo largo, verás un icono de líneas horizontales a la izquierda de la barra de direcciones: es el lector. Al activarlo, Safari elimina casi todas las distracciones, deja el texto y las imágenes esenciales y te permite cambiar tamaño de letra o fondo, perfecto para lecturas largas.

Con macOS 15, Safari añade además un modo para eliminar elementos molestos de una web. Puedes activar esta opción y ir borrando bloques de contenido concretos (banners, laterales, etc.). Los cambios solo se mantienen durante esa sesión, por lo que, al salir de este modo, la web vuelve a su aspecto original.

Otra función muy interesante son los perfiles. En el menú Safari, opción “Crear perfil”, puedes configurar distintos perfiles con marcadores, historial, cookies y extensiones independientes. Así puedes tener un perfil para trabajo, otro para ocio, otro para estudios, y cambiar entre ellos en segundos.

Si te gusta tener muchas pestañas abiertas, los grupos de pestañas te vienen de perlas. Puedes guardar conjuntos de pestañas relacionados con un proyecto, una compra o un viaje, y recuperar ese grupo tal cual lo dejaste sin saturar tu ventana principal.

Safari también permite convertir cualquier página en una pseudoaplicación. En el menú Archivo encontrarás “Añadir a Dock”. Al usarlo sobre una web, se creará un icono en el Dock que abre esa página en una ventana dedicada, como si fuese una app. Es una forma cómoda de tener accesos directos a webs que usas cada día sin depender de extensiones.

Apps, webapps y aplicaciones de iPhone en tu Mac

Uno de los puntos fuertes de los Mac con chips Apple Silicon es que pueden ejecutar algunas aplicaciones de iPhone y iPad. Si buscas una app en la App Store, verás que hay pestañas para apps de macOS y de iOS/iPadOS, y ciertas apps móviles aparecen disponibles también para Mac.

No todas están adaptadas, y algunas se muestran en ventanas del tamaño de un iPhone que no se pueden ampliar, pero para muchas utilidades puntuales es una gran ayuda. De esta forma reutilizas tu biblioteca de apps móviles directamente en el escritorio, sin soluciones raras.

Para servicios que no tienen app nativa pero sí buena versión web, Safari te permite crear webapps, como comentábamos antes. Al añadir una web al Dock se genera una especie de aplicación ligera que se abre en su propia ventana, sin barras ni pestañas extra, lo que ayuda a centrarte en esa tarea.

Gestor de contraseñas de Apple y compartir claves

macOS 15 incorpora por fin una app independiente de contraseñas, integrada con iCloud Keychain. Al abrirla verás todas tus contraseñas de sitios web, redes WiFi, passkeys y códigos de verificación en dos pasos, todo sin tener que bucear por submenús de ajustes.

La aplicación incluye avisos de seguridad cuando detecta contraseñas débiles o filtradas, y se sincroniza con el resto de dispositivos que usen tu Apple ID: iPhone, iPad e incluso otros sistemas mediante extensiones para navegadores como Chrome. De esta manera tienes un gestor de contraseñas completo sin pagar servicios de terceros.

Desde esa misma app puedes crear grupos de contraseñas compartidas. Por ejemplo, un grupo familiar donde meter las claves de Netflix, la WiFi de casa o servicios comunes. Cualquier cambio que hagas en ese grupo se refleja automáticamente para todos los miembros, de modo que compartir contraseñas entre varias personas es sencillo y seguro.

Si haces clic derecho sobre una entrada, encontrarás opciones para copiar usuario, contraseña o códigos de doble factor, e incluso la posibilidad de enviar una contraseña a otra persona vía AirDrop. Ideal si alguien se sienta a tu lado y necesita acceso rápido a una cuenta sin que tengas que leerle la clave.

Texto, escritura y sustituciones inteligentes

Si escribes mucho, la función de sustitución de texto de macOS te ahorra horas. En Ajustes del Sistema, apartado “Teclado”, verás una sección dedicada a la introducción de texto, donde puedes crear atajos que se expanden automáticamente a frases completas.

El clásico ejemplo es usar un par de caracteres poco habituales (por ejemplo, @@) y hacer que se reemplacen por tu correo electrónico completo. También puedes crear atajos para tus datos de facturación, firmas o frases que repitas a menudo. Escribirás pocas letras y el sistema las convertirá al instante en el bloque de texto largo.

Dentro de esa misma configuración puedes ajustar correcciones automáticas, opciones de ortografía y otros detalles que, al principio, pueden resultar molestos. Si el autocorrector no te convence, siempre puedes limitarlo o desactivarlo para escribir con más libertad, sobre todo si mezclas idiomas.

La app Notas ha dado un salto interesante en macOS reciente. Ahora es capaz de resolver operaciones matemáticas simples si escribes la fórmula y añades el símbolo “=”. Además, permite resaltar texto, plegar secciones largas y grabar notas de audio directamente en la nota, todo sincronizado con iCloud.

Centro de notificaciones, widgets y modos de concentración

En la esquina superior derecha de la barra de menús tienes la fecha y hora. Si haces clic ahí, se despliega el Centro de notificaciones con avisos recientes y un panel de widgets. Desde el botón “Editar widgets” puedes añadir módulos de apps del Mac y, en muchos casos, también de tu iPhone, con información en tiempo real.

Los widgets son perfectos para tener a la vista el tiempo, tus recordatorios, la agenda del día, notas rápidas o titulares sin necesidad de abrir las aplicaciones completas. Puedes moverlos, cambiar su tamaño o eliminarlos en cualquier momento para ajustar el panel a tu gusto.

En los ajustes de “Notificaciones”, encontrarás una lista con todas tus apps. Pulsando en cada una puedes decidir si muestra avisos, cómo se ven (banners, alertas), si aparecen en la pantalla bloqueada, si tienen globos en el icono, etc. Dedicarle un rato a esto te permitirá quedarte solo con las notificaciones que realmente importan, sin ruido.

Combinado con lo anterior están los modos de concentración. En Ajustes, sección “Concentración”, puedes crear perfiles como Trabajo, Juego, Estudio o Sueño, cada uno con su propia configuración de notificaciones, contactos permitidos, apps autorizadas y horarios. Así tu Mac se adapta a lo que estás haciendo en cada momento.

Productividad: Vista Previa, firma de PDFs y Recordatorios

Una de las joyas ocultas de macOS es la Vista Rápida y la app Vista Previa. En el Finder, selecciona cualquier archivo y pulsa la barra espaciadora para ver una previsualización sin abrir programas completos. Esta función funciona genial con imágenes, PDFs, vídeos y documentos en muchos formatos.

Si abres un PDF con la app Vista Previa, puedes usar la barra de herramientas de marcado para subrayar, añadir texto, rellenar formularios e incluso firmar documentos sin imprimir nada. Puedes crear una firma usando el trackpad o la cámara del Mac, y luego arrastrarla exactamente al sitio donde debe ir.

De esta forma, enviar contratos firmados o gestionar papeleo es cuestión de segundos. No necesitas herramientas externas salvo que tengas necesidades muy específicas, porque el firmar documentos, rellenarlos y devolverlos por correo lo resuelves con lo que ya trae el sistema.

Otra app que a menudo se subestima es Recordatorios. Gracias a la integración con iCloud, puedes crear listas compartidas con otras personas y asignar tareas individuales a cada miembro. Desde el propio recordatorio, tienes opciones para establecer fecha, hora, lugar, prioridad y persona responsable, lo que ayuda a coordinar trabajo en grupo o tareas familiares.

Finder: navegación, favoritos y renombrado masivo

El Finder es el explorador de archivos de macOS. Para navegar más rápido entre carpetas, combina ⌘ con las flechas arriba y abajo: con ⌘ + flecha arriba subirás un nivel en la jerarquía de carpetas, mientras que con ⌘ + flecha abajo abrirás la carpeta o archivo seleccionado (ojo, Intro sirve para renombrar, no para entrar).

Si quieres borrar un archivo sin que te pida confirmación, puedes usar la combinación Opción + ⌘ + Borrar. Esto envía directamente los elementos a la papelera sin mostrar el cuadro de diálogo, ideal cuando estás limpiando muchas cosas de golpe y no quieres estar aceptando siempre.

En la barra lateral del Finder tienes la sección de favoritos. Simplemente arrastra cualquier carpeta a esa zona para tenerla siempre a mano. Es especialmente práctico para proyectos recurrentes, carpetas de trabajo o ubicaciones de red a las que entras a diario.

Si sueles manejar muchas fotos o documentos, saber renombrar por lotes te ahorra mucho tiempo. Selecciona varios archivos, haz clic derecho y elige “Cambiar nombre”. macOS abre un cuadro donde puedes sustituir texto, añadir un número secuencial o aplicar un patrón a todos los nombres sin tener que ir uno por uno.

Por último, recuerda que el punto luminoso bajo un icono del Dock indica que esa app está abierta. Si tienes varias ventanas de la misma aplicación y quieres minimizarlas todas de golpe, mantén pulsada la tecla Opción (Alt) y haz clic en el botón amarillo de minimizar: todas las ventanas de esa app se irán automáticamente al Dock. Lo mismo vale para cerrarlas si usas el botón rojo con Opción pulsado.

Capturas de pantalla y control del formato

macOS viene muy bien servido de atajos para capturas de pantalla. Con Mayúsculas + ⌘ + 3 haces una captura de toda la pantalla. Con Mayúsculas + ⌘ + 4 podrás seleccionar un área concreta arrastrando con el ratón. Si, después de pulsar esa combinación, presionas la barra espaciadora, pasarás a capturar ventanas o menús específicos.

Si añades la tecla Control a esas combinaciones (por ejemplo, Mayúsculas + ⌘ + Control + 3), la captura no se guarda como archivo, sino que se queda en el portapapeles lista para pegarla con ⌘ + V en un documento, un correo o un chat. Muy útil si no quieres llenar el escritorio de imágenes.

Con Mayúsculas + ⌘ + 5 se abre la herramienta completa de capturas, donde puedes elegir entre captura fija, grabación de vídeo de pantalla completa o de una parte, y también cambiar la carpeta donde se guardan las capturas de manera permanente. Solo tienes que entrar en “Opciones” y elegir “Otra ubicación”.

Por defecto, las capturas se guardan en PNG, pero puedes cambiarlo. Abre la app Terminal y escribe el comando correspondiente para indicar el tipo “jpg” y reiniciar el servidor de interfaz. A partir de ese momento, todas las capturas saldrán en JPEG, que suele ocupar menos espacio, algo interesante si haces muchas.

Control del tiempo de uso y apps que se abren al iniciar

Si te preocupa el tiempo que pasas en redes sociales, juegos o ciertas apps, macOS tiene una función de “Tiempo de uso” muy parecida a la del iPhone. Desde ahí puedes ver estadísticas de uso y, sobre todo, establecer límites diarios a aplicaciones concretas o categorías completas.

En el apartado “Límites de uso de apps” puedes añadir un límite nuevo, escoger la app o el grupo de apps que quieras controlar y marcar cuántos minutos u horas se pueden usar al día. Esos límites se sincronizan con tus otros dispositivos asociados al mismo Apple ID, de modo que no sirve hacer trampa cambiando de aparato.

En cuanto al arranque del sistema, muchas apps se apuntan para abrirse solas al iniciar sesión y eso puede lastrar el tiempo de arranque. En Ajustes, sección “General”, entra en “Ítems de inicio”. Verás una lista de aplicaciones que se lanzan automáticamente o que tienen procesos en segundo plano. Puedes desmarcar las que no te interesen y notar un Mac más ligero al encender.

Recuerda que también puedes controlar esto de forma rápida desde el propio Dock: clic derecho en el icono de la app, menú “Opciones”, y ahí activar o desactivar que se abra al iniciar sesión. Es un atajo rápido para las apps con las que no quieres complicarte.

Continuidad con iPhone, AirPlay y cámara del móvil

Uno de los grandes motivos para quedarse en el ecosistema Apple es la integración entre dispositivos. El portapapeles universal te permite copiar texto, imágenes o archivos en un dispositivo y pegarlos en otro, siempre que estén cerca, con el mismo Apple ID y tengan Wi‑Fi, Bluetooth y Handoff activados.

Además, tu Mac puede usar un iPhone cercano como cámara. Al hacer clic derecho en el escritorio o en Finder, verás la opción “Importar desde iPhone”. Desde ahí puedes hacer una foto, escanear un documento o incluso usar el iPhone como webcam en videollamadas, consiguiendo una imagen de mucha más calidad que con la cámara integrada.

Si tienes un Apple Watch vinculado a tu cuenta, puedes configurarlo para desbloquear el Mac sin escribir la contraseña cada vez. En los ajustes de “Contraseña de inicio de sesión” o similar, encontrarás la opción para que el reloj autorice el desbloqueo del Mac y de algunas operaciones que normalmente piden tu contraseña, lo que agiliza mucho la experiencia.

Con macOS moderno, tu ordenador puede actuar como pantalla grande para iPhone, iPad u otro Mac mediante AirPlay. En Ajustes, dentro de “General” y “AirDrop y Handoff”, puedes decidir quién puede enviar contenido a tu Mac: solo tus dispositivos, cualquiera en la misma red o todos los dispositivos cercanos. Perfecto para ver vídeos, presentaciones o fotos en grande.

Mail, Fotos, Mapas y otros detalles útiles

En la app Mail puedes bloquear remitentes molestos y hacer que sus correos vayan directamente a la papelera en lugar de a la bandeja de entrada. Es una buena manera de mantener el correo limpio sin tener que estar borrando manualmente mensajes que no quieres ver.

La app Fotos ha ido ganando funciones. Ahora incluye un apartado de colecciones donde agrupa imágenes por días, viajes, personas, mascotas y recuerdos. También tiene una sección “Más ítems” desde la que puedes localizar fotos duplicadas, tickets de compra o imágenes de texto manuscrito, y así limpiar o organizar tu biblioteca.

Dentro de cada foto puedes abrir la información y editar detalles como la fecha, hora o lugar donde fue tomada. Esto es especialmente útil para fotos escaneadas o hechas con cámaras antiguas que no tenían GPS. Ajustando esos metadatos logras que los álbumes y los recuerdos automáticos sean mucho más coherentes.

En la vista de mapa de Fotos podrás ver un mapa mundi con indicadores en las zonas donde has hecho fotos. Es una forma muy visual de repasar tus viajes y tus escapadas, y de localizar rápidamente imágenes asociadas a una ciudad concreta.

La app Mapas, por su parte, incorpora mapas topográficos y rutas de senderismo, mostrando relieve y caminos alternativos. Si te va la montaña, puedes planificar rutas de senderismo viendo desniveles y caminos recomendados sin recurrir a apps de terceros.

Atajos de teclado imprescindibles para moverse como un pro

Además de los atajos que ya hemos ido mencionando, hay una pequeña colección que conviene memorizar. Por ejemplo, ⌘ + Tab te permite cambiar rápidamente entre apps abiertas; si, mientras ves el conmutador de aplicaciones, pulsas Q sobre una app, la cierras sin necesidad de ir a ella.

La combinación ⌘ + W cierra la ventana actual, mientras que ⌘ + Q sale por completo de la aplicación. Para cerrar todas las pestañas de Safari excepto la que tienes activa, puedes usar Comando + Opción + W, o acceder a “Cerrar el resto de pestañas” desde el menú Archivo manteniendo pulsada la tecla Opción.

Para seleccionar todo en una carpeta del Finder tienes ⌘ + A, y para deshacer esa selección, añade la tecla Opción: Comando + Opción + A. Si quieres volver rápidamente al principio o al final de una página web o documento largo, la combinación Comando + flecha arriba o Comando + flecha abajo te lleva al inicio o al final sin hacer scroll interminable.

Hay un truco muy cómodo para escribir emojis: Control + Comando + Espacio (o la tecla fn en muchos teclados). Al pulsarlo, aparece un panel flotante con emojis, símbolos y otros caracteres. Puedes buscar por palabras, guardar favoritos y usarlo en cualquier campo de texto, desde documentos hasta chats.

Si quieres darle una vuelta de tuerca más a los atajos, la app Atajos (Shortcuts) te permite crear automatizaciones. En la pestaña “Galería” verás accesos directos ya preparados que puedes añadir con un clic, y luego ejecutarlos desde el Dock, la barra de menús, Spotlight o incluso con Siri. Así puedes encadenar varias acciones repetitivas en un solo botón.

Por último, recuerda que en Ajustes del Sistema, sección “Teclado” y “Funciones rápidas” puedes crear atajos personalizados para menús concretos de cualquier app. Solo tienes que indicar el nombre del comando del menú y asignarle una combinación de teclas, de forma que adaptes el sistema exactamente a tus manías y flujos de trabajo.

Todo este arsenal de trucos, atajos y ajustes puede parecer mucho al principio, pero en cuanto incorporas unos cuantos a tu día a día, el Mac se siente como una herramienta totalmente a tu medida: más rápida, más cómoda y con ese punto de magia que hace que el software parezca adelantarse a lo que necesitas en cada momento.